Desperté
sin el desayuno en la cama.
Te busqué, te grité
y no estabas ya.
Perdí el olor
de toda nuestra noche.
Me cabreé
por no haberte podido decir
que te amaba.
Desapareciste, sí.
Debo
soñar
de nuevo
contigo.
Barcelona, 5 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
RETENIÉNDOTE
Perdido en ti,
te espero tranquilo.
Reteniéndote.
Te espero tranquilo
sentado en la arena
de la inmensa playa.
En el Mediterráneo,
que se me antoja
las orillas del Atlántico.
Como si desde donde estoy
pudiera otear América.
Barcelona, 5 de octubre de 2009
te espero tranquilo.
Reteniéndote.
Te espero tranquilo
sentado en la arena
de la inmensa playa.
En el Mediterráneo,
que se me antoja
las orillas del Atlántico.
Como si desde donde estoy
pudiera otear América.
Barcelona, 5 de octubre de 2009
domingo, 4 de octubre de 2009
QUE LA DISTANCIA NO SEA SU IMPEDIMENTO
Que la distancia no sea su impedimento.
Del espacio, un adversario franqueado.
Quiero tu faz sin letargo,
serena de trementina
y de trementina despierta.
De ti, el puerto donde vare mi barco,
donde el sueño me pierda
en atolondrada desmesura.
El sorbo para los comedidos;
los tragos para los borrachos;
a mi que me traigan la botella.
Será como la bebida sin derramarse.
En la noche oscura.
En la mañana llameante.
En el descuido,
desparramarme
como una sombra en tu sombra.
Sin rumbo, sin destino,
perdido en la sinrazón,
en la sinrazón perdido.
Como harapiento
que dormita ajeno...
Para mis ojos, el brillo;
para tu boca, el aliento.
Para la urgencia, mi cuerpo.
Un socorro,
un aullido,
un quejido,
que aspira el aire
y desvanece emociones.
Barcelona, 4 de octubre de 2009
Del espacio, un adversario franqueado.
Quiero tu faz sin letargo,
serena de trementina
y de trementina despierta.
De ti, el puerto donde vare mi barco,
donde el sueño me pierda
en atolondrada desmesura.
El sorbo para los comedidos;
los tragos para los borrachos;
a mi que me traigan la botella.
Será como la bebida sin derramarse.
En la noche oscura.
En la mañana llameante.
En el descuido,
desparramarme
como una sombra en tu sombra.
Sin rumbo, sin destino,
perdido en la sinrazón,
en la sinrazón perdido.
Como harapiento
que dormita ajeno...
Para mis ojos, el brillo;
para tu boca, el aliento.
Para la urgencia, mi cuerpo.
Un socorro,
un aullido,
un quejido,
que aspira el aire
y desvanece emociones.
Barcelona, 4 de octubre de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
ESOS OTROS
Apoyé mi bicicleta en el árbol
que me ofrecía la sombra más cómoda
y desde donde la vista era más hermosa.
Allí estabas tu, guitarra en mano,
con tu sombrero de paja,
descamisado y susurrando notas.
El césped estaba fresco.
Saqué de mi bolsa lo necesario
para pasar un buen rato.
Extendí mi pareo -regalo de Claire-
y me acomodé mirándote.
No me llegaba tu música y, sin embargo,
se me antojaba oírla.
El momento me regalaba un paisaje
cargado de matices.
No podía centrarme en "Amores iguales"
ni entendía la poesía de los otros;
la poesía la tenía en ti:
en tus manos,
en tu sombrero,
en tu guitarra.
Como si un insulto hubiese salido
de mi mirada,
que te obligara a alejarte,
desapareciste lentamente.
No quise percatarme de tu ausencia.
Entonces esos otros
(Cavafis, Benavente, Wu Tsao,
Stefan George, Paul Verlaine,
Whitman, Rimbaud, Housman,...)
volvieron y me ocuparon,
y fue entonces que te extrañé.
Cogí mi bicicleta
desafiando con el pedaleo
cualquier dolor y, ligero,
salí del escenario.
Barcelona, 31 de julio de 2009
que me ofrecía la sombra más cómoda
y desde donde la vista era más hermosa.
Allí estabas tu, guitarra en mano,
con tu sombrero de paja,
descamisado y susurrando notas.
El césped estaba fresco.
Saqué de mi bolsa lo necesario
para pasar un buen rato.
Extendí mi pareo -regalo de Claire-
y me acomodé mirándote.
No me llegaba tu música y, sin embargo,
se me antojaba oírla.
El momento me regalaba un paisaje
cargado de matices.
No podía centrarme en "Amores iguales"
ni entendía la poesía de los otros;
la poesía la tenía en ti:
en tus manos,
en tu sombrero,
en tu guitarra.
Como si un insulto hubiese salido
de mi mirada,
que te obligara a alejarte,
desapareciste lentamente.
No quise percatarme de tu ausencia.
Entonces esos otros
(Cavafis, Benavente, Wu Tsao,
Stefan George, Paul Verlaine,
Whitman, Rimbaud, Housman,...)
volvieron y me ocuparon,
y fue entonces que te extrañé.
Cogí mi bicicleta
desafiando con el pedaleo
cualquier dolor y, ligero,
salí del escenario.
Barcelona, 31 de julio de 2009
martes, 28 de julio de 2009
EL PORTUARIO
Verte subir los últimos peldaños,
hasta la puerta de mi piso,
fue suficiente para saber que
traías buen sexo.
Te recordaba más voluminoso,
menos atlético.
¡ Ese sí que es el portuario que yo deseé !
¡ Tío !
¡ Dónde te metes ?
Nada de nada desde hace un año.
¡ Joder ! ¡ Cómo me pone !
¿ Sabes ?
Te tuve en el olvido deseado.
Ya no me atraías (ni tu cuerpo ni tu conversación).
Estuve enamorado de un muchacho imaginario.
Estuve perdido en un bosque de asfalto.
Estuve rondando sin querer encontrar.
Estuve en los ojos de todos los hombres que me desearon.
Verte quitar la poca ropa que llevas
- como otras veces, no lo has hecho -
hace que la temperatura me ciegue.
Me dices... tranquilo, tengo tiempo,
mi mujer me espera más tarde.
Entonces, quédate estirado en mi lecho,
hablemos, no gocemos todavía,
deja que me acurruque en ti y te abrace
y te sienta
y, si quieres, duerme.
Vengo muerto de cansancio,
pero gózame y disfrútame,
porque me tienes en el olvido.
Nada de nada desde hace un año.
¡ Tízname y socórreme !
No te olvides de mi pechos,
de mi pene,
de mi culo.
Yo vendré después,
ahora hazlo tú, sin prisas, sosegado.
Barcelona, 24 de julio de 2009
hasta la puerta de mi piso,
fue suficiente para saber que
traías buen sexo.
Te recordaba más voluminoso,
menos atlético.
¡ Ese sí que es el portuario que yo deseé !
¡ Tío !
¡ Dónde te metes ?
Nada de nada desde hace un año.
¡ Joder ! ¡ Cómo me pone !
¿ Sabes ?
Te tuve en el olvido deseado.
Ya no me atraías (ni tu cuerpo ni tu conversación).
Estuve enamorado de un muchacho imaginario.
Estuve perdido en un bosque de asfalto.
Estuve rondando sin querer encontrar.
Estuve en los ojos de todos los hombres que me desearon.
Verte quitar la poca ropa que llevas
- como otras veces, no lo has hecho -
hace que la temperatura me ciegue.
Me dices... tranquilo, tengo tiempo,
mi mujer me espera más tarde.
Entonces, quédate estirado en mi lecho,
hablemos, no gocemos todavía,
deja que me acurruque en ti y te abrace
y te sienta
y, si quieres, duerme.
Vengo muerto de cansancio,
pero gózame y disfrútame,
porque me tienes en el olvido.
Nada de nada desde hace un año.
¡ Tízname y socórreme !
No te olvides de mi pechos,
de mi pene,
de mi culo.
Yo vendré después,
ahora hazlo tú, sin prisas, sosegado.
Barcelona, 24 de julio de 2009
viernes, 19 de junio de 2009
EL INFORMÁTICO
Me manoseaba las tetas
con el descuido
de un amante despiadado.
Las escupía
y
luego
se amamantaba.
De cintura para abajo
nada existía.
Besos de cerveza y saliva,
componían la sinfonía
que se descontrolaba
con tocamientos
de penes erectos,
casi escupientes.
Después,
de la boca,
bajando al confín
de la baja cintura,
brotó esa hegemonía
que descompone
y oprime
y sublima.
No todo aquí era canción.
Su culo no era tocable.
El mío, si me conocéis, tampoco.
La insistencia de algunos de mis dedos,
era de rechazo continuo.
Su boca escupía, ahora,
cerveza entre su pene y mi mano,
entre mi pene y su mano.
Las distancias no lo eran.
Esas inquietudes, molestas,
no dispersaban el entendimiento.
Llegó.
Para mí primero.
Lo abandoné en los besos de otro,
en la mamada de otro.
Más tarde,
después de algunas palabras,
oía:
-Tres cosas me gustan de ti:
Eres calvo, grandote y tus tetas.
Barcelona, 18 de junio de 2009
con el descuido
de un amante despiadado.
Las escupía
y
luego
se amamantaba.
De cintura para abajo
nada existía.
Besos de cerveza y saliva,
componían la sinfonía
que se descontrolaba
con tocamientos
de penes erectos,
casi escupientes.
Después,
de la boca,
bajando al confín
de la baja cintura,
brotó esa hegemonía
que descompone
y oprime
y sublima.
No todo aquí era canción.
Su culo no era tocable.
El mío, si me conocéis, tampoco.
La insistencia de algunos de mis dedos,
era de rechazo continuo.
Su boca escupía, ahora,
cerveza entre su pene y mi mano,
entre mi pene y su mano.
Las distancias no lo eran.
Esas inquietudes, molestas,
no dispersaban el entendimiento.
Llegó.
Para mí primero.
Lo abandoné en los besos de otro,
en la mamada de otro.
Más tarde,
después de algunas palabras,
oía:
-Tres cosas me gustan de ti:
Eres calvo, grandote y tus tetas.
Barcelona, 18 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
EL JARDINERO
En la barra del BBB,
Pietro me comenta su necesidad
de compañía.
No sabe estar solo.
Suena mi móvil.
Piedad no quiere quedar hoy.
Sus ovarios le están jugando
una mala pasada.
No pasa nada, le digo:
tengo a mi lado a un hombre,
(justo en el lado contrario a Pietro),
que quita el hipo.
- Com et dius?
- Marçal.
- Manuel.
- ...
Como dice Sabina,
"...cómo van a caber tantos besos en una canción...".
Prefiero recordar aquí
sus tímidos ojos
y sus sigilosos movimientos.
Prefiero explicarte
que después de unas cuantas cervezas
me proponía que nos fuéramos.
- Un poco más. Date tiempo.
- Acaba la cerveza.
Quiero decirte
que me gustaba observarlo
en ese coqueteo conmigo
que me acercaba más
al deseo,
al fuego,
a la sinrazón.
No voy a comentarte
cómo fue después.
No cabe aquí.
Pero créeme que repetiremos.
(Barcelona, jueves 4 de junio de 2009)
Pietro me comenta su necesidad
de compañía.
No sabe estar solo.
Suena mi móvil.
Piedad no quiere quedar hoy.
Sus ovarios le están jugando
una mala pasada.
No pasa nada, le digo:
tengo a mi lado a un hombre,
(justo en el lado contrario a Pietro),
que quita el hipo.
- Com et dius?
- Marçal.
- Manuel.
- ...
Como dice Sabina,
"...cómo van a caber tantos besos en una canción...".
Prefiero recordar aquí
sus tímidos ojos
y sus sigilosos movimientos.
Prefiero explicarte
que después de unas cuantas cervezas
me proponía que nos fuéramos.
- Un poco más. Date tiempo.
- Acaba la cerveza.
Quiero decirte
que me gustaba observarlo
en ese coqueteo conmigo
que me acercaba más
al deseo,
al fuego,
a la sinrazón.
No voy a comentarte
cómo fue después.
No cabe aquí.
Pero créeme que repetiremos.
(Barcelona, jueves 4 de junio de 2009)
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